La gran aventura de mi embarazo(Rebeca)

Para
las que no me conocéis, mi nombre es Rebeca, tengo 25 años y soy de Sevilla.
¡Mi historia
comienza el 17 de abril de 2016 con un test de embarazo positivo muuuy
esperado!! Después de algunos meses de búsqueda y muchas ganas, llegó la gran
noticia... ¡¡ESTOY EMBARAZADA!! Os podéis imaginar la ilusión y la felicidad
del momento... estaba como en una nube. Tuve esa sensación durante todo el
embarazo.
Siempre me he
considerado una mujer fuerte, segura de mi misma, valiente... hasta que me
quedé embarazada y mi mundo se tambaleó por completo. Me sentía vulnerable,
insegura, asustada y el miedo a que algo saliera mal se apoderó de mí...
convirtiéndome en un poco hipocondriaca. Todo era nuevo para mí, cada síntoma,
cada sensación, cada pensamiento...
El día 29 de abril de 2016 fui a mi primera ecografía, estaba de 6 semanas nada más y como era de esperar, no se veía nada porque era muy pronto todavía. Solo había una pequeña bolsita, pero en su interior no había nada. Os podéis imaginar el miedo que sentí en ese momento... Ahora que ya ha pasado todo...si me aceptáis un consejo, no cojáis cita hasta que estéis de 7 u 8 semanas, así evitaréis malos ratos sin necesidad.
¡El 10 de mayo de 2016 mi vida cobró sentido cuando escuche latir su corazón por primera vez!! Estaba de 8 semanas según mis cuentas. No puedo describir con palabras ese momento en el que ví por primera vez en la pantalla del ecógrafo un garbancito diminuto latiendo tan rápido. Ya era real, estaba ahí, dentro de mí, latiendo con una fuerza increíble. ¡Por fin me dieron mi cartilla de embarazo y mi fecha probable de parto... 25 de diciembre...FUN FUN FUN!!! Mi regalito de navidad.
Varios días después empecé a sangrar, fuimos corriendo a urgencias, estaba muerta de miedo, no quería ni imaginar que algo fuera mal... todo quedó en un susto, tenía un hematoma en la placenta, pero mi garbancito estaba bien, solo tenía que guardar reposo y tomar progesterona. Estuve unos 15 días de baja, en casita de reposo, de la cama al sofá y del sofá a la cama, muy bien cuidada y suuuper mimada.
El 12 de julio de 2016 teníamos cita para la ecografía de las 16 semanas, para mí, una de las más emocionantes...por fin sabríamos el sexo de nuestro bebé... NIÑA!!!!!! No me lo podía creer, mi pequeña princesita se llamaría Carla.
La verdad que no me puedo quejar de embarazo. Pero me he vuelto un poco hipocondríaca y con lo mínimo que me notaba me iba a urgencias. Que no sentía cómo se movía el bebé desde hace demasiado tiempo...me iba a urgencias, que se movía demasiado...a urgencias! Y la verdad que eso no me dejaba disfrutar de mi embarazo, seguía con el miedo de que algo fuera mal y eso que no he tenido ninguna de las "típicas molestias" que se suelen tener... ni fatiga, ni vómitos, ni mareos, ni ardores de estómago, ni dolor de pecho, ni calambres... eso sí, me quedaba dormida por los rincones!!! ¡Que sueño por favor, yo que de por sí ya era muy dormilona... el embarazo terminó de rematarlo! ¡Hasta entonces no había puesto ni un solo kilo...pero tenía una barriguita curiosa!
El 3 de agosto de 2016 sentí sus pataditas por primera vez... que sensación tan bonita, sentir que hay otra vida creciendo dentro de mí, que es mitad mía y mitad de la persona a la que amas...
¡Como todo iba tan bien, mi idea era seguir trabajando hasta que no pudiera más... pero a los 7 meses me ingresaron por lo que en principio parecía un cólico nefrítico, y acabó siendo una ciática bestial, me daban algunas contracciones que me acortaron un poco el cuello del útero... estuve ingresada 4 días en el hospital...mi contrato de trabajo cumplió y ya no me renovaron más... estaba en el paro!! ¡Pero siempre hay que mirar el lado bueno de todo esto, podía disfrutar de mi hija 1 año entero!!
Los dos últimos meses de mi embarazo los pasé de reposo en casa, mi niña tenía bajo peso y yo tenía poco líquido amniótico, tenía que tomármelo con calma y ahí es cuando ya me relajé y empecé a disfrutar de verdad de mi barriguita, a mimarme más, a preparar su ropita, su habitación y a intentar coger un poco de peso las dos.
Dormir por las noches ya era misión imposible y cada día estaba más cansada e incómoda, tenía un dolor horrible en la costilla derecha porque mi bebé decidió que ese era el mejor lugar para meter su piececito...
La última revisión con mi ginecólogo fue el 16 de diciembre, estaba dilatada de 1 cm y el cuello del útero casi borrado. Carla pesaba ya 3 kg aproximadamente y yo había puesto unos 12 kg en total. Ya había superado el límite de peso para no entrar en la incubadora, y yo seguía teniendo muy poco líquido. Entonces mi ginecólogo me dijo que no podíamos esperar más y me citó para inducción el miércoles 21 de diciembre y me hizo la maniobra de Hamilton (con mi consentimiento) y me explicó que debería ser efectiva en un plazo de 24 a 48 horas y si no, el miércoles a las 8:30 horas tenía que ingresar. Salí de la consulta sangrando un poco y con contracciones, me fui a casa a descansar y pasé la noche regular... dormí poco y mal.
A la mañana siguiente estaba como si nada, no tenía contracciones, ni sangraba, solo estaba un poco incomoda y dolorida, pero solo pensar en la inducción y en los comentarios de familiares sobre sus partos inducidos y lo mal que lo pasaron, que tenía que ponerme de parto yo sola... Llamé a mi madre y nos fuimos de compras navideñas por el centro. Nos dimos una paliza horrorosa andando, llegué a casa a las 9 de la noche agotada y con muuuchas contracciones... me di una ducha relajante, cené y me fui a la cama con la sensación de que pronto conocería al amor de mi vida... A las 6 de la mañana rompí aguas, llegó el momento!!
Rebeca.
